Haciendo Historia

“Nosotros estamos remontando lentamente, con cierta ineficiencia por nuestra falta de experiencia en el trabajo clandestino, una situación inicial muy difícil, ya que la represión afecto fundamentalmente al Partido.

Cuatro miembros de la dirección fusilados (Arnoldo Camu, Eduardo Paredes, Arsenio Poupin, Luís Norambuena), siete u ocho arrestados, algunos de los cuales deben estar pasandolo muy mal (Uldaricio Figueroa y Tito Martínez, Brutalmente torturados, Clodomiro, enfermo y en la isla Dawson), algunos otros perdidos, direcciones regionales completas fusiladas (Norte Grande), el Partido muy golpeado en provincias, gran cantidad de nuestros dirigentes sindicales despedidos, razzia en las universidades y la salud y en preparación una depuración a fondo de la administración publica y el magisterio.

Pese a ello, hemos logrado reconstruir el Comité Central, integrado por camaradas elegidos en el congreso de la Serena…” (Informe político redactado por Carlos Lorca en la clandestinidad)

El párrafo anterior describe la situación del partido alrededor del año 1974, ó 1975, periodo en el que abruptamente los dirigentes de la Juventud Socialista debieron hacerse cargo del Partido a partir del descabezamiento de las direcciones nacionales, regionales, provinciales y seccionales; tarea que por cierto cumplieron a cabalidad, demás esta decir que hasta el día de hoy subsiste nuestro Partido y que en ese empeño a Carlos Lorca, como a tantos otros compañeros, se le fue la vida.