De la Juventud Socialista,
  sus principios, valores y objetivos

 

"La Juventud Socialista de Chile es una organización política revolucionaria"

La Juventud Socialista de Chile es por definición una instancia política instructiva con opinión política propia dentro del marco del proyecto, programa y resoluciones políticas del Partido Socialista de Chile, y que orienta su accionar hacia los sectores más jóvenes de nuestra sociedad.

La Juventud Socialista de Chile busca transformar radicalmente la sociedad, a una que se rija por los principios de igualdad, libertad y justicia social, que establezca una plena representación e integración de todo joven. Conduce todo su actuar y capacidad político organizacional hacia la superación de las contradicciones sociales que generan explotación, dominación y alienación ya sea de clase, género o etnia, en particular de los jóvenes..

En el logro de estos objetivos debe, La Juventud Socialista de Chile, trabajar por la superación de las formas de explotación, exclusión, marginación y discriminación que afectan a los jóvenes; dinamizar y democratizar los espacios cotidianos del mundo juvenil; fomentar la igualdad, libertad y participación de todos los jóvenes, sin distinción de credo, etnia o condición socioeconómica y cultural; rearticular un proyecto de izquierda que sea pertinente con las necesidades juveniles actuales; y promover políticas que busquen avanzar hacia una sociedad donde toda persona, tenga asegurada los derechos esenciales del ser humano, es decir: salud y educación gratuita, además de vivienda digna.

La Juventud Socialista de Chile reconoce como valores que le son inherentes la libertad, la Dignidad de la persona, la Fraternidad, la Consecuencia política, la verdad y Transparencia en el actuar político y cotidiano, la Solidaridad, la Lealtad, y la Justicia Social.

La Juventud Socialista de Chile se ve motivada en su accionar por el principio de no-discriminación y respeto a la diferencia. Entendiendo por tal aquel que tiene como norte la construcción de una sociedad democrática que no genera distinción en razón de color, etnia, edad, sexo, religión, condición social, es decir, una sociedad que asegure la plena igualdad de derechos, deberes y garantías para todas y todos en todos los ámbitos, sin censura y sin restricción siempre que no afecte los derechos de los otros y las otras. Propiciamos una sociedad que valore la diversidad y el respeto gozoso de la diferencia. Respetamos la diferencia en tanto espontánea manifestación de las relaciones humanas y, en tanto, no signifique atentados a la dignidad, esto es, rechazamos las diferencias arbitrarias. Este principio conlleva a la idea de fortalecer los derechos juveniles en relación con las diversas formas de expresión del mundo juvenil.

Asimismo, La Juventud Socialista de Chile reconoce la vigencia y validez del principio de la pluralidad. Principio, que aparece señalado en el estatuto como: pluralismo doctrinario cultural, que implica reconocer y respetar, tanto al interior de nuestra organización como en la sociedad chilena, la existencia de distintas visiones y formas de interpretar la realidad política, económica, cultural y social. En consecuencia los militantes asumen como un acervo doctrinario fundamental los derechos humanos en todas sus dimensiones y la dignidad de hombres y mujeres, sin importar su condición, como condición .

La Juventud Socialista de Chile, sin perjuicio del respeto a la diferencia, adhiere al principio de igualdad.

El principio de igualdad es la columna vertebral del socialismo, siendo el principio rector de todos los demás principios del pensamiento socialista y, por lo tanto, de nuestra organización.

En una sociedad marcada por las injusticias no puede esta Juventud sino pretender alcanzar la igualdad. Este principio tiene relación con la imposibilidad de concebir distinciones arbitrarias entre seres humanos, que se basen en condiciones sociales, étnicas, religiosas o de otra índole fundadas en la discriminación arbitraria. Las personas deben tener una condición única e indisoluble en el desarrollo social, político, económico y cultural de una comunidad o país. Para los que se deben garantizar totalmente una situación económico–social y político–cultural equitativa.

Se deben buscar mecanismos que aseguren el acceso a los derechos culturales, sociales, políticos y económicos, como una forma de materializar este principio igualitario.

El principio de igualdad debe contemplar la repartición equitativa de la riqueza, disminuyendo la enorme brecha existente entre los que poseen más y los que menos.

En el actual escenario de desigualdad capitalista, la juventud aparece como un sector que precisa de posibilidades de acceso igualitario a mejores condiciones de vida y desarrollo social. La igualdad de oportunidades surge así como una cuestión esencial de nuestros propósitos.

La igualdad, para ser garantizada debe tener en cuenta que el mercado no lo puede, ni debe, regular todo y que tarea es fundamental del Estado garantizar derechos básicos tales como la Educación, la Salud, la Vivienda, Servicios (agua, luz, por ejemplo), Telecomunicaciones, información y transporte.

No hay libertad posible, sin igualdad, de lo anterior se desprende la concretización de estos principios.

En efecto la libertad, en tanto principio que nos inspira, se sitúa en la base de nuestra construcción política otorgándonos la opción de poder desarrollar, sin ningún tipo de coerción, nuestros pensamientos, creencias, capacidades y anhelos. Sin traspasar ni contrariar los derechos, libertades y dignidad de las demás personas. Esta capacidad de autodeterminarnos debe estar vinculada a las capacidades de los sujetos y no a elementos claramente discriminatorios como la condición socio económica, la etnia, la edad, entre otros.

Esta concepción de libertad, tiene dimensiones individuales y sociales.

La idea de libertad está ligada directamente a la idea de progresismo como óptica socialista que valora la libertad cultural y moral de las personas.

La Juventud Socialista de Chile busca la Justicia Social.

Este principio guarda relación con la equidad social, lo que significa entregar u otorgar a cada persona lo que en derecho le corresponde, es decir, de acuerdo a nuestros postulados e ideario político debemos velar porque se nivele la calidad de vida de todas las personas de acuerdo a sus derechos efectivos, posibilitando que las personas de menores ingresos tenga acceso a la misma calidad educacional, habitacional y sanitaria, que aquellas personas de más altos ingresos.

Los principios de justicia social, están vinculados a los derechos humanos y a la concepción de democracia plena, lo que implica la incorporación juvenil a todos los ámbitos del desarrollo social, como sujetos de derechos y no sólo como objeto de políticas sociales.

En tanto miembros de la colectividad nacional, latinoamericana y mundial La Juventud Socialista de Chile cree necesario el fortalecimiento de la solidaridad, lo que implica entregarse permanentemente a las causas de los sectores más desprotegidos de la humanidad sin buscar mayor compromiso que la felicidad de todo ser humano.

La solidaridad en tanto modo de vida, que dignifica a las personas, es una cuestión permanente impregnada de compromiso valórico, intimo, manifestado en el trato cotidiano a los demás y lejano, por ende, al asistencialismo.

Por todo lo señalado es que la Juventud Socialista de Chile asume su carácter democrático, juvenil y popular; humanista; revolucionaria; indoamericanista; anticapitalista y antiimperialista.

En efecto, La Juventud Socialista de Chile eleva la democracia a su máxima expresión, al luchar por extender el disfrute de la libertad y de mejores condiciones de vida a toda la población y sobre todo de los sectores populares del mundo juvenil.

La Juventud Socialista de Chile es Juvenil y Popular, pues nuestra propuesta política va enfocada a dar respuesta a las demandas de los jóvenes, especialmente de sectores populares.

Los postulados de esta Juventud no tienen sentido sin una consideración a nuestro carácter eminentemente humanista, porque el proceso de cambio que impulsamos tiene como fin erradicar la pobreza y la injusticia social, dignificando al Ser Humano al colocar los recursos de la nación al servicio de la persona, de su pleno desarrollo y completa libertad.

La Juventud Socialista de Chile es una organización política revolucionaria, pues considera necesario transformar radicalmente las injustas estructuras de dominación neoliberales que ha entregado nuestros recursos a minorías nacionales privilegiadas y a las transnacionales de la especulación mundial.

Este carácter revolucionario, implica también acoger los temas emergentes que han surgido como respuesta al conservadurismo neoliberal, tales como: movimientos indigenistas, de género, medio ambientalistas y en general todas las temáticas progresistas referidas a la realidad del mundo actual.

Sabemos y reconocemos la enorme necesidad de fortalecer nuestro continente, impulsando la unidad económica, cultural, social y política de los pueblos indoamericanos frente al imperialismo, como necesidad ineludible para terminar con la dependencia económica. Este carácter de la Juventud Socialista de Chile juventud, implica estar atento a los movimientos emergentes y a la identidad local, frente al acecho de una globalización capitalista que amenaza con la erradicación de los matices culturales que se dan en las distintas sociedades.

La Juventud Socialista de Chile no puede ser sino anticapitalista, porque cree en la superación de ese esquema económico que genera enormes deficiencias estructurales que a su vez origina desigualdad social sólo posible de cambiar en el marco de una economía solidaria.

Del mismo modo se rechaza todo imperialismo económico y político, esto exige una acción solidaria y coordinada de los trabajadores del mundo, para enfrentar la amenaza del integrismo ideológico del pensamiento único neoliberal que pretende imponerse en el mundo.

La Juventud Socialista de Chile recoge distintas herencias de pensamiento, entre las cuales está el marxismo, complementado y enriquecido por los aportes científicos y sociales, que lo utiliza como método de interpretación de la realidad, además del humanismo, el cristianismo de izquierda y el racionalismo laico.