Los Origenes del Partido Socialista de Chile

A propósito de la fuerza popular propia, concepto de partido revolucionario, y la política militar

 

Antes que nada quiero felicitar los intercambios que han tenido sobre los distintos esfuerzos que se hicieron en el Partido Socialista para crear una fuerza popular propia en defensa del Gobierno Popular, liderado por nuestro compañero Salvador Allende. De esta felicitación excluyo lo escrito por Iván Parvex, que utilizando su ataque infundado contra el ELN, estimo que más bien lo que está detrás de dicha diatriba, es no explicitar que está en la onda de pedir perdón, al estilo Escalona. Ósea, pedir perdón por tratar de crear una fuerza popular propia y de intentar hacer una revolución en Chile.  De ahí, que también nadie hable del movimiento estudiantil del período y coyuntura.  (No me  extiendo, al respecto, ya que el Tata le contestó fundamentadamente).

Antes de hacer unas pequeñas disquisiciones sobre lo que se entiende por partido u organización de vanguardia, desde ya dejo establecido, que debido a mi experiencia personal y por los acontecimientos históricos evidentes, subscribo totalmente lo afirmado por el Tata.

Parto concluyendo, que a pesar de los distintos esfuerzos hechos por crear y desarrollar una fuerza popular propia (incluyendo al GAP), a la hora de la hora, el aparato militar fue la única estructura central, que llegó con dirección, organización, armas, y un teatro de operaciones definido, para combatir al enemigo golpista.  (Su desarrollo y profundidad revolucionaria ya lo explicó el Tata).

El preámbulo resumido que hago a continuación, sobre la teoría de lo que debe ser un Partido de Vanguardia, es para analizar  posteriormente, si nuestro Partido, al existir una situación revolucionaria, tuvo realmente una política coherente de ser un  instrumento  para asegurar la victoria popular, y que por lo tanto la política militar estaba a la orden del día.

"Es función primordial  del partido u organización revolucionaria, la de proponer, coordinar, planificar , difundir y desarrollar una propuesta nacional e internacional, con un marco teórico, y la organización revolucionaria necesaria, con las respectivas estrategias y tácticas para lograr y mantener el poder político. De acuerdo a la realidad actual, hacemos nuestra, la definición de Allende sobre el fondo y vía revolucionaria,  de constituir un gran proyecto democrático, republicano, pluralista, libertario, clasista, nacional y popular con perspectiva socialista. Por lo tanto, anticapitalista, antiimperialista, y profundamente latinoamericanista. 

El Partido y organización revolucionaria, tiene que estar inserta en el pueblo, y los movimientos sociales que se van generando y uniendo a la lucha revolucionaria. El partido no las puede sustituir, sino, todo lo contrario, debe tratar de incorporar en sus filas a los mejores representantes de cada uno de ellos, para así estar inmerso en la realidad diversa de los distintos intereses y anhelos del conjunto de los explotados. Solamente, así podrá constituirse en vanguardia, ya que al contar con militantes representativos de los distintos sectores sociales explotados, podrá ir conformando una praxis  revolucionaria coherente y consecuente con el desarrollo político existente y las posibilidades reales de crecimiento revolucionario. Con tal fundamentación, es que podrá proponer un programa nacional e internacional revolucionario en vías al socialismo, y su orgánica y actividad crecerá con el conjunto del  pueblo. De lo contrario, dejará de ser Partido y Organización de vanguardia.

 La revolución socialista, por sus características, requiere de un partido u organización de vanguardia, y  además un alto grado de conciencia revolucionaria de los sectores más amplios de la población. Ambos factores, son fundamentales para lograr que una crisis revolucionaria se convierta en una situación revolucionaria y en una victoria".

Para los argumentos y cuestionamientos que nos debemos hacer, parto de la base que todos concordamos que en la UP existía una situación revolucionaria.

¿Por qué, entonces, fue tan insuficiente la política militar del Partido, incluyendo los distintos frentes de masas?

Cuando hablamos de política militar de un Partido Revolucionario, es porque el conjunto de sus direcciones, incluyendo las intermedias, deben estar comprometidas con su desarrollo, ya que son las que están insertas territorial, política, y socialmente en el conjunto de los explotados. Si no se tiene esta dimensión y convencimiento, inexorablemente lo militar quedará aislado. No tendrá la fuerza popular propia para hacerle frente al conjunto de la burguesía, los militares, y al imperialismo; ya que ellos si pueden actuar militarmente en forma elitista.

Ante la derrota fulminante, y la escaza respuesta del Partido, es indudable que no existió por parte de las direcciones máximas e intermedias (los regionales) una convicción y unidad ideológica, política, orgánica de cómo se debía desarrollar una estrategia y táctica para lograr la victoria revolucionaria. Menos, su dimensión político- militar.

Más aún, una buena parte no creía realmente en un golpe, que a todas vistas era inminente. De ahí, se entiende que la gran mayoría de sus direcciones, luchaban internamente por míseras cotas de poder.

A lo que ya describe el Tata en su testimonio, solo agrego un dato más que demuestra el grado de enajenación y ceguera fraccional,  que no fortalecía en absoluto al conjunto del proceso revolucionario, y a Allende como su líder. Un hecho, que me imagino que por vergüenza de sus participantes promotores, han prácticamente mantenido en el más profundo silencio. Una o dos semanas antes del golpe, se realizó un ampliado que incluyó al Comité Central. A la gran conclusión y definición a que se llegó fue realizar y adelantar un Congreso del Partido! Me ahorro los comentarios, lo hizo el General Prats en su momento, cuando le informaron de tal magna decisión. "Es una lástima porque no lo van a poder realizar".

No prosigo para no alargarme más, pero estas y muchas otras cuestiones son necesarias a discutir, para los que seguimos soñando o "fumando opio", por una revolución socialista.

Una vez más compañeros, mis felicitaciones por todo el gran esfuerzo revolucionario empeñado durante todos estos largos años, y poner hoy al día de lo que la Concertación y el PS calla y reniega.

 

Juan Carlos Souper